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lunes, 28 de septiembre de 2015

Mi plan de futuro: y así todos mis días

Quiero sentarme en una terraza a tomar café caliente en un frío invierno, arropada con una bufanda de color mostaza y una sudadera color gris, o quizá una bufanda gris con un jersey burdeos; unas botas de color negro o camel y unos vaqueros azules. Quiero soplar el café porque esté muy caliente y echarle mucho azúcar porque sino no me agrada. Observar a la gente caminar, unos pasear y otros andar con prisa. Sonreír mientras te acercas a darme un beso en los labios y te sientas a mi lado, sonriendo, y hablar contigo toda la mañana de todo lo que tenemos que hacer. Quiero llegar a casa y sentarme en mi escritorio, en mi despacho minimalista lleno de blanco, encender mi portátil y empezar a seleccionar y editar las fotos de mi última sesión. Quiero abrir el blog, la web, y compartirlas con el resto del mundo. Recibir una llamada para una nueva sesión, y colocarme una bata calentita mientras la planeo. Quiero terminar mi trabajo y buscarte por nuestra casa para ver si sigues trabajando, o en su defecto, estás disfrutando de algún videojuego en tu mejorado PC. Darte un beso en la mejilla, verte disfrutar o ponerme a ver una peli en el sofá. Preparar la cena juntos o turnarnos, y cenar temprano para irnos a la cama a descansar; pero no sin hablar antes de nuestro día y de lo mucho que hemos disfrutado. Quiero desearte buenas noches, darte un beso, abrazarte y decirte: hasta mañana.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Escribo.

Y que sé yo,
si me invento las palabras.
Si las cambio, las muevo de sitio,
si las coloco a mi antojo.
Si creo palabras nuevas.

Y que sé yo si está bien o mal,
o si no está.

Yo escribo porque quiero,
escribo porque mi mente me lo pide;
escribo porque tengo que hacerlo,
porque hay demasiadas palabras en mi mente,
demasiadas.

Y por eso escribo,
aunque no tenga claro nada,
aunque no tengan sentido,
yo escribo.

viernes, 4 de septiembre de 2015

En planta.

Este lugar me da escalofríos, las palabras "planta" y "observación" no las veo ni las escucho de la misma manera. Me da grima estar aquí, en una cama todo el tiempo, pensando en el tiempo que estoy perdiendo, y sólo saco una cosa buena, y es que ahora podré estar acompañada.
Las enfermeras me desearon suerte al salir de observación, eso no sé cómo me sentó realmente. Parece como si hubiera tenido un accidente y no supieran cuándo ni cómo me iba a recuperar, así me siento.
Esto me parece surrealista, nunca había pasado por esto, y nunca querré pasar por esto más. Sentirme indefensa en una cama todo el día es horrible, odio esa sensación de soledad, de tristeza, como si los demás se tuvieran que apiadar de mí, y me vieran como una chica que necesita que la cuiden y guarde reposo. Realmente odio guardar reposo, y mira que siempre he sido una perezosa, pero desde ahora creo que necesito moverme más que esto. Todos me tratan como si no pudiera moverme por sí sola, como si tuvieran que ayudarme a caminar, cuando mi cuerpo está perfectamente; bueno, quizá un poco dolorido de la cama, no es precisamente lo más cómodo del mundo.
Realmente es muy diferente ser una visita que una paciente, y estoy segura de que nunca querré volver a ser paciente más.

Ingresada II.

Hola de nuevo. Me aburro demasiado en este lugar. Es horrible estar aquí sola sin hacer nada. Después de que me hicieran la cura me dijeron que me tendría que quedar mínimo 10 días. Cosa que me hizo caer más. Yo quería estar tranquilamente en mi casa o con mi novio descansando antes de que empiecen las clases, pero se han reído de mí en mi cara, no literal. Estoy merendando a las 16h, es triste, o eso creo yo. Lo que me queda es hablar con mi familia y amigos por whatsapp, leer, y si se me apeteciera, jugar.
Quiero volver a casa, es lo único que quiero, que me digan que puedo ya volver, pero no tengo la esperanza de que eso pase pronto. Al menos tengo un compañero al lado, y puedo hablar con él a ratos. Quiero que me rescaten de aquí, que me metan en una maleta y me saquen a escondidas, pero eso no va a ser así de fácil... Esto no son unas vacaciones, no es un hotel con los gastos pagados, no es nada más que una cárcel con dolor y desesperación por salir. Por no decir que por mi ventana sólo veo el edificio del hospital. Cruda realidad. Maldita seas. Por qué no podré controlar el tiempo...
Hasta pronto, besos.

Maldigo el día en el que dije que quería hacerme un piercing.

Como os quedaríais si os contase que estoy escribiendo esto desde un hospital. No pensé nunca en escribir una experiencia aquí, pero creo que quiero hacerlo. No es nada grave, o eso espero, sólo que no me voy a volver a hacer un piercing en la vida. Porque sí, todo ha sido a consecuencia de eso. Al principio todo iba bien, me hicieron un piercing en el cartílago de la oreja izquierda, pero de pronto empezó a dolerme, a hincharse, salir y pus y sangre de vez en cuando. Sí, sé que no es lo más agradable del mundo, pero nunca dije que fuese a ser así. El caso es que después de pasar por urgencias un par de veces, y una por mi médico de cabecera, terminé ingresada y sola en observación, esperando a que me pasen a planta para estar acompañada. Por ahora me hallo intentando entretenerme como puedo, deseando que pasen las horas para que mi madre y mi novio vengan a verme, y bueno, esperando salir lo más pronto posible de aquí.
Cuando me lo quitaron lloré y grite como una loca, el dolor fue insoportable, y eso que me pusieron anestesia cuatro veces. Pues nada, lo sufría de todos modos.
La verdad es que parece que estoy muriéndome o algo similar, soy consciente de que hay y habrá gente peor que yo, pero teniendo en cuenta que nunca me había visto en esta situación, me asusta.
Espero que esto pase pronto, en teoría son 3 o 4 días si todo va bien, no quiero estropear las últimas vacaciones que me quedan antes de que empiece 2do de bachiller. Eso espero, que pueda salir pronto de aquí. Un saludo desde una cama aburrida y solitaria. Y tened cuidado si os pretendéis hacer un piercing, pensaroslo dos veces y ateneros a las consecuencias. Bye bye.